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 | Por Obispo Donald J. Hying

Tres años de ‘Into the Deep’

Este verano se cumple el tercer aniversario de nuestra reestructuración diocesana “Into the Deep”.

Al reflexionar sobre las oportunidades y desafíos que hemos afrontado en estos años tan ajetreados, estoy agradecido a Dios y a todos ustedes por el crecimiento espiritual y el dinamismo misionero que ocurre en nuestras parroquias y con nuestra gente.

Los datos revelan un aumento notable en el número de personas que están iniciándose en la Iglesia Católica, así como un incremento en los bautismos y la asistencia a Misa.  

De forma anecdótica, nuestros sacerdotes también informan que ellos están ofreciendo más  oportunidades para confesarse y que ven más gente en el confesionario, y muchos afirman que este verano están más ocupados con bodas de lo que recuerdan en los últimos años.

Todo esto apunta al movimiento del Espíritu Santo; el liderazgo y servicio de nuestros sacerdotes, diáconos y laicos; y la respuesta generosa de nuestro pueblo a la invitación de Jesús para adentrarse en las profundidades con Él.

Debemos recordar que el objetivo de todo este cambio estructural dentro de la diócesis es alinear nuestros recursos con la misión de la Iglesia, que es ir y hacer discípulos.

Fusionar parroquias, cambiar los procedimientos de contabilidad y unificar el personal solo será efectivo si mantenemos nuestra misión de vivir y proclamar el Evangelio de Jesucristo en el centro de nuestros corazones y acciones.

La secuencia de “Vayan y Hagan Discípulos”, iniciada en el 2020 y seguida por “Into the Deep” en el 2023, refleja la prioridad de esta visión.

Los resultados en las parroquias

Recientemente me reuní con todos los párrocos y sus equipos para ver cómo “Vayan y Hagan Discípulos”, nuestra iniciativa evangelizadora iniciada en el 2020, está prosperando a nivel local. Esas conversaciones me animaron mucho.

El aumento en el número de personas que buscan iniciarse como católicos en la Iglesia ha provocado la necesidad de amplificar y profundizar el Rito de Iniciación Cristiana de Adultos (RICA), el cual es el proceso parroquial de formación para quienes se preparan para convertirse al catolicismo.

La catequesis basada en la familia ha ido evolucionando para acomodar estructuras parroquiales fusionadas y está ayudando a que los padres se integren en la formación religiosa de sus hijos.

Los grupos pequeños son activos y formativos para muchos feligreses.

Muchas personas están discerniendo sus propios dones y su apostolado personal.

Las parroquias continúan haciendo de una prioridad los Cuatro Hábitos de Santidad: la Oración Diaria, la Misa dominical, la Confesión mensual y la Penitencia semanal.

El Ministerio Hispano se está expandiendo y profundizando rápidamente con más oportunidades de formación para los líderes hispanos y para los matrimonios.

“Into the Deep” también ha descubierto algunos fallos administrativos y fragilidad financiera en algunas de nuestras parroquias.

Conocer y comprender la naturaleza de estos desafíos ha permitido que una colaboración entre los líderes diocesanos y parroquiales encuentre e implemente soluciones a estas dificultades.

Felicito encarecidamente a nuestros sacerdotes, diáconos, líderes laicos parroquiales y empleados

diocesanos por su compromiso constante, trabajo duro e ingenio estratégico para hacer fructíferas y exitosas nuestras fusiones parroquiales, incluso en medio de estos desafíos y problemas.

¿Qué nos están pidiendo que hagamos?

“Into the Deep” no se trata solo de cambiar la escala de las operaciones diocesanas.

Esta reestructuración es una oportunidad de oro para discernir con oración y reflexión lo que el Señor nos está pidiendo en este tiempo presente, tanto de oportunidad como de desafío.

Por supuesto, la misión de la Iglesia siempre será la misma: proclamar el Evangelio y hacer discípulos.

Por otro lado, las prioridades y métodos dentro de esa misión perenne pueden cambiar.

A lo largo de los últimos tres años, nos hemos centrado en seis objetivos para guiar nuestros esfuerzos y energías. Los enumero aquí para enfatizar su importancia.

Seguir a Jesús: Profundizar las relaciones personales con Cristo como discípulos misioneros.

Reclamar el domingo: Hacer de la Eucaristía dominical el centro de la semana, redescubriendo el “Sabbath” (el Domingo) con la familia y los amigos.

Evangelizar a los demás: Compartir con alegría la fe católica y la razón de nuestra esperanza con quienes nos rodean.

Involucrar a los jóvenes: Permitir que los jóvenes se comprometan plenamente con Cristo y la Iglesia.

Equipar a los líderes: Llamar y formar a nuevos líderes para que compartan sus dones y talentos con la Iglesia.

Servir al Vecino: Dar testimonio del amor de Cristo atendiendo las necesidades materiales y espirituales de la comunidad.

Esta visión evangelizadora y estratégica es obra de muchos años.

Cuando pienso en “Vayan y Hagan Discípulos” y en “Into the Deep”, pienso en los próximos 10 a 20 años, no solo en los próximos seis meses o dos años.

Estamos sentando las bases para que la Iglesia prospere en las generaciones venideras después de que nos vayamos de esta tierra.

Con nuestra cooperación, Dios está restituyendo la caída de la práctica religiosa en nuestra diócesis y  guiándonos hacia una experiencia más profunda de Su salvación y misericordia.

Mientras anticipamos los continuos cambios demográficos, estamos en camino a construir una base misionera y estratégica sólida que garantice la vitalidad de nuestra querida Diócesis.

Nuestro futuro es de gran esperanza y promesa, y por todo su liderazgo y fidelidad en esta extraordinaria tarea, ¡ofrezco gratitud y alabanza a Dios y a cada uno de ustedes!